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Blogoquest - Capítulo 4

alvinoconvinoalvinoconvino

# Fecha de alta: 25/08/2015

# Edad: 22 años

# Ubicación: BILBAO

# Web: Visitar web

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El ataque a Naolia

Rápidamente, Yoshi reaccionó, y le estampo su puño de metal al troll que tenía detrás. Se puso en guardia esperando encontrarse al resto de la horda, pues los trolls siempre se mueven en conjunto, más no había ninguno más cerca. Oyó, sin embrago, unos ruidos allá a lo lejos. Fijando bien la vista en esa dirección, vio algo que hizo que se le diera un vuelco en el corazón. Una horda gigantesca de trolls, dirigidos por un par de orcos, se dirigían hacia Naolia, seguramente para vengarse del anterior enfrentamiento en el que les derrotaron.

Tal vez Yoshi pudo haber sido algo arisco cuando Alvino le pidió ayuda para su equipo, pero en ese momento no podía negarse a ayudar a la gente del pueblo. No podía dejar que su dejadez causase daño a tantos inocentes. Así que recogió sus cosas y corrió hacia el pueblo.

- Sólo necesitamos un miembro más para completar el equipo, ¿nos echas una mano?
- Mira, Alvino, buen intento, pero creo que ya te dejé ayer bien claro que no.

Alvino estaba desesperado por encontrar un miembro más para su equipo, pero nadie más de allí le iba a poder ayudar con eso. Entonces le fue a decir Pikaze:
- ¿Vamos a seguir buscando entonces o….? – se cortó cuando empezó a sonar el tañido de una campana.
- ¡Trolls! ¡Vienen trolls! ¡Refugiaos en vuestras casas! ¡Se acerca una horda de trolls!

Se quedaron mirando los tres.

-¿Trolls? No creéis que serán… - dijo Alvino.
-Los que nos encontramos en el bosque. –contestó Pip – Probablemente sean parte de la horda que se acerca.
-¿Tenéis algún sistema de defensa? – preguntó Pikaze a Alvino.
- Por desgracia no. Nunca nos ha hecho falta ningún sistema de defensa, si algún troll incauto se acercaba demasiado al pueblo, siempre hemos tenido a algún luchador cerca para echarle. –dijo Alvino – Pero parece que esta vez sólo estamos nosotros.
-Probablemente se acerquen por el sudoeste, desde la parte norte es más fácil de defender, pues sólo se puede acceder por el camino. – meditó Pip – Lo más sensato sería defender desde la zona de las posadas y que alguien se quedase vigilando el muro cerca del puesto de Caleb.
-Id vosotros a las posadas, yo voy a donde Caleb. Esta vez creo que voy a necesitar algo más que una espada de madera y tengo pensado coger prestada una suya. – decidió Alvino.
-Queda decidido. ¡Te sigo, pingüina! – dijo Pikaze.

Y marchó cada uno en su dirección, dispuestos a defender el pueblo con todas sus fuerzas. Alvino corría por la calle principal, acercándose cada vez más a la plaza. De todas las veces que recordaba haberse dirigido a esa plaza, ésta era la peor sin duda, pues debía llegar antes que los trolls, y lo consiguió. Bueno, al menos antes que la mayoría. A la plaza ya habían llegado tres trolls, pero contra tres no tenía ningún problema Alvino. Les rodeó y acabó con los dos primeros por la espalda. El tercero estaba sólo y sorprendido, así que tampoco opuso mucha resistencia.

Entró entonces Alvino al puesto de Caleb y buscó una puerta que le llevase hasta el almacén. Grande, de madera y chirriante fue la que encontró. La atravesó y bajo unos oscuros escalones hasta un sótano donde había una gran variedad de mercancía de todo tipo. Víveres, joyas, armaduras y, como no, armas, que era lo que a Alvino le interesaba. No tardo en vislumbrar un destello metálico que le reveló una majestuosa espada bajo un par de sacos. La sacó y la observo con media sonrisa durante un segundo. Afilada y ligera, con un mango cómodo y sutilmente decorado.
-Con esto servirá – dijo para sí.

La agarró y subió las escaleras a todo correr, con la mala suerte de tropezarse y caer un par de escalones abajo. Se levantó y salió de aquel almacén. Cuando llegó a la entrada del puesto de Caleb, los trolls ya se encontraban por toda la plaza. La imagen que daba la plaza en ese momento ahuyentaría a cualquiera, pero no a Alvino. Ya fuera por coraje o por estupidez, se lanzó contra éstos sin dudarlo.

La espada se movía ágilmente en su muñeca, cortando el viento con ese sonido característico, para luego acabar en las carnes de un troll. Desde luego, comparado con su anterior espada de madera, la nueva adquisición de Alvino hacía maravillas, haciendo que éste en parte se frustrara por tener que disfrutar de esa sensación bajo tan pesada presión que le nublara toda sensación. Uno a uno fue acabando con todos ellos, la adrenalina le evitaba cualquier síntoma de miedo o fatiga, pero no sabía cuánto más podría resistir. Al poco, se dio cuenta de cómo sus movimientos se entorpecían y el enemigo comenzó a tomar ventaja de ello. Un porrazo en el hombro, una cuchillada en la rodilla. Esto no impidió que Alvino siguiera encargándose de ellos, pero pronto le tendrían acorralado.

Fue entonces cuando cayó sobre ellos, cual rayo venido del cielo, el pesado puño de hierro del viajero Yoshi Doce. Dos trolls acabaron estampados en el suelo, dejando una grieta en la uniformidad del baldosado de la plaza. El resto, amedrentados, se echaron atrás, sorprendidos por tan inesperado contraataque.

-No podía largarme sin devolverte el favor. – dijo Yoshi Doce.
-¿Ahora tienes humor? Eso sí que es una sorpresa. – dijo Alvino, aliviado por la aparición de un aliado.
-¿Podrás con ellos? – preguntó Yoshi poniéndose en guardia.
-Será algo difícil, pero no veo por qué no. – dijo Alvino jugueteando con la espada.
-En ese caso, démoslo todo.
-Ah, ¿que vas a ayudar?- soltó Alvino con media sonrisa.
-Mira quién es el gracioso ahora.- dijo Yoshi sarcásticamente.

Se lanzaron entonces los dos contra los trolls, aprovechando que estaban aún algo confundidos. Gracias a ésta ventaja, comenzaron a retomar fácilmente la plaza de nuevo, cuando de pronto, apareció lo que Yoshi había creído ver antes. Un orco, bajo una primitiva pero peligrosa armadura protegiéndole el cuerpo, grande y armado con un hacha.
Tal vez habían podido con una horda entera de trolls, pero enfrentarse a este enemigo era algo completamente distinto. Se acercó ferozmente el orco a la vez que se abalanzaba sobre los dos ya cansados Yoshi y Alvino. La fuerza del golpe era tal que, aun defendiéndose Yoshi con su puño de metal y Alvino con su espada, acabó lastimando a ambos. Retrocediendo para ganar tiempo, se dieron cuenta de lo mal que se estaban tornando las cosas.

-Puede que sea mucho pedir, ¿pero qué tal una tercera aparición en el último segundo? – murmuró Alvino, exhalando vaho con una cansada respiración.
Entonces, el orco levantó su hacha del suelo y se dispuso a volver a arremeter contra el par cuando, de pronto, resbaló con el… ¿hielo? En un momento, la plaza entera había sido recubierta con hielo. En el ya oscurecido cielo, una sombra caía sobre el cuerpo del orco, propinándole un portentoso puñetazo que hasta su armadura agrietó. De un golpe, Pikaze había dejado inconsciente al peligroso orco.

-Ha estado a un pelo, ¿eh? – dijo Pikaze con una sonrisa traviesa. – Suerte que hemos llegado Pip y yo a tiempo. Sin su ayuda, además, no sé si habría llegado a tiempo. La magia de hielo de esa pequeña es muy poderosa.
-Aunque aún no lo controlo del todo, he medio congelado alguna casa – dijo sacando la lengua, y añadió cambiando rápidamente de tono.- ¡Hey! ¿Me acabas de llamar pequeña.
-Jaja, ahí la has liado Pik – dijo Alvino dejándose caer al suelo – Uuuurrggg, frío….

-Entonces, ¿qué ha pasado con el otro orco? Antes he visto dos de ellos dirigiéndose hacia aquí, pero sólo ha atacado uno. – pensó Yoshi en voz alta.
-El otro dirigía las tropas del sudoeste, se retiraron al poco, se ve que al final tenían pensado entrar la mayoría por aquí mientras nos distraían por el otro flanco. – explicó Pip.

Se quedaron los cuatro callados un momento, recomponiéndose de la reciente batalla. Entonces dijo Alvino con una mirada de picardía:
-¿Te has pensado mejor lo de unirte al equipo, Yosh?
-Mira Alvino – dijo Yoshi suspirando – La otra vez tal vez fui algo brusco, pero la verdad es que ya ando en una misión. Hay un objeto que debo encontrar para proseguir con una investigación que estoy llevando a cabo, y debo encontrarlo lo antes posible. –explicó.

-Se trata de un aparato denominado destornillador supersónico, una genialidad de la ingeniería capaz de realizar cosas maravillosas.
-Ah, ¿cómo la del premio del torneo? – preguntó Alvino.
-Sí, como la del…. Espera, ¿qué?
-Sí, creo recordar que en el gran torneo de equipos de Quest de la capital daban un desciryador tórnillo de esos al equipo ganador. – dijo Alvino pensativo.
-¿¡Que qué!? – gritó Yoshi.
-Tienes el cartel en el tablón de Caleb ahí mismo – le señaló Pip.

Se acercó Yoshi al cartel y lo leyó con determinación un par de veces. Notó entonces cómo se le acercaba Alvino por detrás.

-¿Qué no tenías tiempo de qué, decías?- dijo burlonamente.
Yoshi se le quedó mirando, sorprendido, mas entonces intervino Pip.

-Alvino, ¿no recuerdas que Caleb nos dio un límite de tiempo para la inscripción como equipo? ¡Ya es de noche, no hemos tenido tiempo de realizar la prueba!

-Ni falta que hace –dijo Caleb, apareciendo entre las casas. – Las pruebas que se realizan son para mostrar que el equipo que se presenta como equipo de quest está capacitado para llevar a cabo misiones peligrosas reaccionando adecuadamente en ellas, y eso es algo que ya habéis demostrado. Por lo tanto, sí así lo deseáis, os permitiré inscribiros como equipo de quest.

Spoiler
¡Yaaaay, ya prácticamente hemos acabado el primer miniarco de Blogoquest! Me he tomado mi teimpo en presentar este capítulo, pero bueno, ya estoy de vuelta. Poco a poco empiezan a tomar forma las cosas, ¿eh? Para los que os esperabais una nueva inclusión de personajes, debéis tener más paciencia, mis capítulos son cortitos y tengo una trama que seguir, pero espero dejar algún regalito para los impacientes, al fin de al cabo son muchas las cosas que acontecen en Blogonia. Y bueno, hoy no me quiero enrollar, nos vemos en los cometnarios, chaooo wink


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THE BIRD IS A LIE
#2427887 12/11/2016 12:23
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javifg92javifg92

# Fecha de alta: 14/07/2012

# Edad: 27 años

# Ubicación: Madrid

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La verdad es que me haces pasar un buen rato leyendo estas historias, @alvinoconvino . Se nota que cada vez vas mejorando la escritura, y no lo voy a ocultar, me encantaría salir en ella jaja. Mucho ánimo a seguir y espero los próximos. cheesy
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